Después de haber buscado muchas recetas, entre ellas unas súper antiguas que tengo de un libro más que antiguo , mi gran duda fue: las hago con pan de tostadas?, con pan de caserío?, con pan bimbo? y como supuse que habría mucha diferencia entre unas y otras me decidí por hacerlas al modo tradicional y más antiguo.
Lo mejor de hacer estas tostadas (además de comerlas ! jajajaj) es el olor que
desprenden, un delicioso aroma inundaba mi cocina mientras las freía y luego cuando me acercaba a la fuente donde las tenía reposando el aroma era mucho mejor!!!...
Os aseguro que hasta los no golosos se animarán a probarlas, es mejor hacerlas cuando todos en casa estén despiertos, así disfrutarán de los aromas!!!
Os aseguro que hasta los no golosos se animarán a probarlas, es mejor hacerlas cuando todos en casa estén despiertos, así disfrutarán de los aromas!!!
El resultado fue la mar de bueno! , pues al ser unas tostadas hechas con
pan de caserío -el que se caracteriza por su corteza algo dura y por tener
mucha miga- quedaron muy jugosas (porque la cantidad de leche absorbida fue
mayor) por dentro, y a la vez con una capa algo durita por fuera (supongo que
sería por la corteza y por el rebozado). El sabor es predominantemente a canela
y limón, con un toque final a vainilla. Me recuerda al sabor de una crema pastelera.
Opiniones de como quedaron???
Lo que me dijeron al probarlas fue que estaban buenísimas (aunque a unos cuantos les parecieron algo empalagocetas ) y que les recordaban muchísimo a las bombas rellenas de crema.
Opiniones de como quedaron???
Lo que me dijeron al probarlas fue que estaban buenísimas (aunque a unos cuantos les parecieron algo empalagocetas ) y que les recordaban muchísimo a las bombas rellenas de crema.